Una obra faraónica

         El rey negro está condenado a moverse en un espacio reducido (casillas a7 y b8) para evitar que el peón corone y la partida quede sentenciada. Sin embargo las blancas no lo tendrán tan fácil como pueda parecer, al menos en términos de distancia. Para lograrlo tendrán que hacer un recorrido larguísimo, tener mucha paciencia y hacer las cosas es su debido orden... este es un estudio que destaca por su curiosidad, más que por su dificultad.

 

 

Estudio de Gustavus Reichhelm (1913)

Blancas juegan y ganan

 

 

1.Re1 Rb8 2.Rd1 Ra7 3.Rc1 Rb8 4.Rb2 Ra7 5.Ra3 Rb8 6.Ra4 Ra7 7.Rxa5 Rb8 8.Ra4 Ra7 9.Ra3 Rb8 10.Rb2 Ra7 11.Rc1 Rb8 12.Rd1 Ra7 13.Re1 Rb8 14.Rf1 Ra7 15.Rg1 Rb8 16.Rh2 Ra7 17.Rh3 Rb8 18.Rg4 Ra7 19.Rxf3 Rb8 20.Rg2 Ra7 21.Rf1 Rb8 22.Re1 Ra7 23.Rd1 Rb8 24.Rc1 Ra7 25.Rb2 Rb8 26.Ra3 Ra7 27.Ra4 Rb8 28.Rb5 movimiento imprescindible para forzar al negro a mover el peón a f3 28...Ra7 29.Ra5 Rb8 30.Ra6 f3 31.Ra5 Ra7 32.Ra4 Rb8 33.Ra3 Ra7 34.Rb2 Rb8 35.Rc1 Ra7 36.Rd1 Rb8 37.Re1 Ra7 38.Rf1 Rb8 39.Rg1 Ra7 40.Rh2 Rb8 41.Rg3 Ra7 42.Rxf3 Rb8 43.Rg3 Ra7 44.f4 exf4+ 45.Rxf4 Rb8 46.e5 Ra7 47.e6 Rb8 48.e7 Ra7 49.e8=D Ra6 50.Da8++ 1–0